| Flavor Flav con la camiseta del Athletic de Bilbao |
Gracias a la bendita temporada de fiestas este mes he podido ver en directo gratis a Elsso Rodríguez, Public Enemy y Los chikos del maíz. He escrito una especie de mini-crónica para cada concierto, rememorando las tres experiencias.
Elsso Rodrígez:
Último día de fiestas de Portugalete. Mi entusiasmo inicial se apagaba mientras los teloneros actuaban en el pequeño escenario. Los bailes de las chicas de al lado eran bastante más interesantes que el intento de Break Dance y el estridente Beat box que daban forma al espectáculo. Entre el público me pareció ver al cantante Dancehall Novato aka Te reviento el oído con mis alaridos de autotune comiéndose un bocadillo. Pero por fin llegó Left Coast Gang para salvar la fiesta: Vic Vega a los aparatos junto con Chulo Restrepo y El puto Ior escudando a Elsso. La verdad es que el cabeza de cartel tuvo menos protagonismo del que me hubiera gustado. A Ior no lo conocía y tampoco me pareció nada especial. Chulo Restrepo, para mi sorpresa, gana mucho en directo. Predominaron temillas de los coristas y las grandes canciones de Baladas heavys. Javi Clemente rappin' bars partió bastante, pero el auténtico hit que no me esperaba como último tema fue Lady. Son gente que tiene tablas sobre el escenario, Elsso es un vacilón y bromea bastante con el público, se le ve un tío majo. Me motivó la aparición de Amarillo Slim para rapear su carismático trozo. Ese afán de no sacar canciones es un desperdicio total de su talento, pero él sabrá. Cleo Jones también se pasó por allí demostrando que canta de puta madre. Había poca gente porque realmente era un concierto humilde lejos de la zona principal de directos, pero estuvo guapo. Antes de irme decidí renunciar a un trago para poder comprarme el Baladas heavys en formato físico. Me lo encajé en el cinturón como pude y me fui en busca de party & bullshit.
Public Enemy:
Vi con incredulidad y algo de ira contenida como algunos tertulianos de un programa cutre de la televisión local se quejaban de la participación de Public Enemy en las fiestas de Bilbao. Treintañeros con más pluma que 2Pac de joven jactándose entre risitas de que nadie iba a ir a ver a los americanos, sugiriendo para la próxima alternativas más razonables como Mónica Naranjo. Días después una sensación de venganza saciada me invadió cuando llegué al concierto y mis ojos captaron una marea de gente entregada a la música de unos negros con aura de mito. Aunque Public Enemy nunca me ha llamado mucho la atención musicalmente hablando, la fuerza que transmiten en directo me puso los pelos de punta. Por no hablar de la magia de los inevitables clásicos: Fight the power, Don't believe the hype, Bring the noise...Ver a Chuck D ahí al lado impresiona, pero el auténtico espectáculo es Flavor Flav: bailó, tocó el bajo y la batería, hizo flexiones y en definitiva fue la estrella del evento. El momento en el que sacó su mítico reloj fue uno de los mejores de la noche, la gente se volvió loca. DJ Lord se lució con su habilidad en los platos, puro carisma. También había un bajista, un batería y un guitarrista realmente buenos, mejorando notablemente la calidad de las canciones. El sonido no fue una maravilla y hubo instantes algo tensos y surrealistas: los músicos se ofrecieron a firmar unas toallas y lanzarlas, pero la gente se emocionó más de la cuenta. En el escenario aterrizaron gorras, un balón de fútbol botando, un pantalón corto con cinturón incluido, un sujetador que Flavor Flav acabo poniéndose... demasiado caos. Los protagonistas dejaron subirse al escenario a algunos fieles de las primeras filas con banderas, buen detalle. Buscaban la conexión con el público continuamente ("yeeeeaaaah boooy"), casi siempre con buenos resultados. Terminó la actuación entre discursos de paz y unidad y con Flavor vistiendo la camiseta del Athletic. Una pasada de concierto que se recordará durante mucho tiempo.
Los chikos del maíz:
Pablo Hasel lo daba todo desde lo alto del escenario al mismo tiempo que yo intentaba abrirme paso sin tirar el vaso encima de alguien. Lleno absoluto para ver a los rappas comunistas, era casi imposible moverse. Apoyo máximo de los espectadores a Hasel y más tarde a los de Boa. Me lo pasé muy bien, percatándome desde el principio de que los valencianos tienen en Bilbao a uno de los mejores públicos posibles, debido al gran número de gente de izquierdas, nacionalista y tal. A nada que hablan un poco de los presos y sacan una Ikurrina se los meten en el bolsillo. Es curioso porque yo creo que la mayoría de los que fueron a verles no escuchan rap apenas, son más de punk. Es una alternativa musical entretenida que cuadra a la perfección con sus ideas revolucionarias. Tanto Pablo como los del maíz tienen buen directo, concentrando en su discurso toda la fuerza, ya que las habilidades técnicas que poseen al rapear son casi nulas. Gente V.I.P fue la polla, y qué decir de Estilo Faluya. Este tipo de rap no puede morir y a pesar de todos los defectos de Nega y cía, me caen bien. Ideológicamente el grupo que más se acerca a mí yo creo que es La polla records: "Las banderas son trapos de colores". Evaristo swagga.
A parte de estos tres directos asistí también en Bilbo a un pequeño espectáculo en el que unos cuantos grupos locales, entre ellos el MC Shintoma, rapeaban sin mucho acierto y menos musicalidad, la mayoría en euskera. No puedo dejar pasar la ocasión de criticar a dos chavales que proclamaban en el estribillo: "Pikutara Jay- Z, pikutara Lady Gaga" (a la mierda Jay- Z, a la mierda Lady Gaga). Flipé un poco con eso de poner a Hova a la altura de Gaga, por muy comercial que sean los dos. Me parece que esta gente es buena apoyando el idioma local pero de rap 0. Una vez más acabé con la sensación de que el rap en Euskadi, salvo Left Coast, La SDJ y poco más, es una auténtica bacalá.
Y eso. Tres buenos conciertos conviviendo con la poca presencia de música negra en la fockin S-Pain. Que por cierto, es el primer año en el que escucho rap español en las txosnas: Mala Rodríguez, Arianna Puello y ¡Mucho Muchacho haciéndo dinero más! Ya creía que los de la barra sólo conocían al vomitivo Fat Fish.
Los directos de Public Enemy son sin duda una pasada yo los fui a ver hace un par de años en Vigo, despues de tantos años siguen dándolo todo en cada concierto
ResponderEliminarKomparar La Polla Records con esos pseudo-rapers-comunistas es komo komparar a dios con un gitano...
ResponderEliminarLa polla fue el mejor grupo de musica ke ha existido en España y los otros unos pinche-peleles a su lado....
No los he comparado, simplemente he mencionado a La polla porque piensan bastante parecido a mí, a diferencia de Los chikos del maíz.
EliminarY eso del gitano sobra, pa la próxima déjate de racismos.